Grupo VORDCAB, a través de su representación en México y Brasil, ha incorporado a Nathan de Sá Freitas Tavares como atleta patrocinado, consolidando una alianza que combina el respaldo empresarial con la promoción del deporte y el desarrollo de atletas de alto nivel.
El patrocinio se encuentra vigente desde principios de 2026 y contempla el acompañamiento de Nathan durante las temporadas deportivas de 2026 a 2028, periodo en el que el atleta continuará desarrollando su carrera competitiva y participando en eventos nacionales e internacionales.
Nathan Tavares es un atleta brasileño de Jiu Jitsu Brasileño y cinta negra, actualmente vinculado a Carlson Gracie, una de las academias con presencia histórica dentro de esta disciplina. Su trayectoria competitiva lo ha llevado a participar en importantes eventos del circuito brasileño e internacional, según registros oficiales de la Confederación Brasileña de Jiu-Jitsu y de la International Brazilian Jiu-Jitsu Federation (IBJJF).
Una alianza que trasciende el deporte
La alianza también se encuentra relacionada con la colaboración deportiva que Grupo VORDCAB mantiene con Ari Galo Team México, vinculada con la academia del reconocido maestro de Jiu Jitsu Brasileño Ari Galo en Brasil. Esta relación contribuye a fortalecer los lazos deportivos y culturales entre ambos países, generando una comunidad que conecta a atletas, academias y organizaciones de México y Brasil.
El deporte como parte de una visión empresarial
Para Grupo VORDCAB, el patrocinio de Nathan Tavares representa más que una colaboración deportiva. Es una muestra de la importancia que la organización concede al talento, la disciplina, la perseverancia y la búsqueda constante de la excelencia, valores que también forman parte de su propia filosofía empresarial.
Con esta alianza, Grupo VORDCAB refrenda su intención de participar activamente en iniciativas que impulsen el desarrollo de las personas y del deporte, al mismo tiempo que fortalece su presencia y sus vínculos entre México y Brasil.
Grupo VORDCAB y Nathan Tavares comparten un mismo principio: la excelencia no es un destino, sino el resultado de la disciplina, el esfuerzo y la constancia.